Guías de meditación

Meditación sin conexión: una sesión tranquila sin internet

Una vez instalada Stille, todos los sonidos y las ilustraciones de meditación ya están en tu iPhone. Para empezar una sesión no necesitas Wi-Fi, datos móviles ni descargar audio aparte.

Audio incluido: una cosa menos que preparar

Algunas apps permiten escuchar sin conexión después de descargar sesiones concretas. Stille incluye todo su pequeño catálogo de sonidos en la propia app: tres grabaciones completas de diez minutos y el gong final. No hay cola de descargas que gestionar antes de desconectarte.

Así, el mismo botón de inicio te sirve en casa, lejos de una red Wi-Fi o con los datos móviles desactivados. Para instalar o actualizar la app sigues necesitando acceso al App Store; el uso sin conexión empieza tras la instalación.

Una comprobación rápida antes de acomodarte

  1. Abre Stille y asegúrate de que el volumen multimedia del teléfono es agradable.
  2. Comprueba por dónde sonará el audio: el altavoz del teléfono, los auriculares conectados o la salida de audio que hayas elegido.
  3. Toca Meditar. Bloquea la pantalla si prefieres dejar el teléfono a un lado.

Si usas el modo Avión, comprueba que tus auriculares siguen conectados. Stille usa la salida de audio del iPhone; no gestiona las conexiones Bluetooth por ti.

Sin conexión no significa sin interrupciones

Una llamada o unos auriculares desconectados pueden interrumpir la reproducción. Stille pausa a la vez el sonido y la cuenta atrás y espera a que la reanudes. También puedes pausar desde la pantalla bloqueada. Si fuerzas el cierre de la app, la reproducción termina; al volver a abrirla no se recupera esa sesión interrumpida.

Cuando terminan los diez minutos

El gong también viene incluido, así que la sesión puede terminar sin contactar con ningún servidor. Tu historial de escucha se guarda en el dispositivo. No hay inicio de sesión que renovar ni actividad de sesiones que se suba a ningún sitio.

Para la rutina completa de principio a fin, lee la guía de meditación de diez minutos. Para los detalles del almacenamiento local, consulta meditar sin cuenta.

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